
Mi amo. Lo invito a saborear este delicioso cadáver con un exquisito
gusto a imperfección.
Preparado por los mejores cocineros del mundo para que usted pueda
degustar la bondad que habitaba en este cuerpo.
Le recomiendo que empiece por las extremidades para así terminar en la
parte más tierna del corazón.
Puede acompañarlo con una copa de sus lágrimas o si prefiere tambien
puedo ofrecerle su sangre que se añejó con los años.
Tal vez note algunas partes un poco más crudas, pero de no quererlas
nuestro encantador perro se va a encargar de comerlas.
Déjeme comentarle que este espécimen es uno de los más exóticos ya que
al parecer cuando se hayaba con vida quiso huir de lo que sería un
futuro ya predestinado pero que fracasó en el intento debido a que su
amo logró encontrarlo en las cercanías del reino.
Ahora sí no lo molesto más, pero me tomo el atrevimiento de contarle
que como postre hemos congelado su alma para que usted más tarde pueda
comerla como postre.
Bon appétit!
